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Nación

Vicente Fox se pinta solo como ex presidente moroso

Foto: http://palacionacional.gob.mx

Vicente Fox hace 13 años dejó la Presidencia de la República con muchas cuentas pendientes, entre ellas el pago del retrato que la española Nati Cañada le pintó y que cuelga en Palacio Nacional y el costo de los viajes de fines de semana a su rancho en Guanajuato.
 
Hasta finales de 2008, dos años después de que entregó la presidencia a Felipe Calderón y cuatro años después de pintados, Fox no había pagado a Cañada el retrato, uno de los dos, que realizó para el entonces gobernante, más otro con su esposa Marta Sahagún y uno más para la entonces titular de Conaculta, Sari Bermúdez, como documentó este reportero (Milenio, jueves 18 de octubre de 2007 y El Universal, domingo 24 de agosto de 2008).

Además, Fox cargó al erario los viajes que realizó cada fin de semana a su rancho en San Francisco del Rincón, Guanajuato, una presidencia bucólica que costó a los impuestos de los mexicanos alrededor de 6 millones de pesos, según datos que proporcionó Presidencia de la República vía una solicitud de información hecha por este reportero (Milenio, 2007).
 
En medio de la polémica sobre si Fox debe o no impuestos en la actual administración de su archienemigo Andrés Manuel López Obrador, vale la pena recordar que el panista se fue de Los Pinos sin pagar ni a Nati Cañadas ni cubrir de su bolsillo su nostalgia por ostentar la Presidencia en un rancho, un costo que cargo a los impuestos de los mexicanos.
 
DE TAMAÑO NATURAL
 
El cuadro que le pintó Cañadas a Fox, de tamaño natural, cuelga sobre una de las paredes de la Galería de los Presidentes de Palacio Nacional en honor al panista guanajuatense, según pudieron constatar quienes visitaron ese recinto –donde ahora vive el presidente López Obrador– en 2010-2011, cuando Felipe Calderón decidió abrirlo como parte de los festejos por el bicentenario de la Independencia y el centenario de la Revolución Mexicana.
 
Nati Cañada, retratista de la realeza y jet set españoles y de los Nobel Gabriel García Márquez y Camilo José Cela, realizó tres óleos para Fox en 2004: dos del entonces inquilino de Los Pinos solo y uno más de éste con su esposa, Marta Sahagún.

En la gráfica, la pintora española Nati Cañada, quien ha trabajado para la realeza y jet set españoles , posa junto al entonces presidente Vicente Fox Quesada, a quien realizó tres óleos que no fueron pagados en su momento. Foto: Nati Cañada


No obstante, ofreció cobrarle sólo uno, el de mayor formato, que desde hace 2007 se exhibe en la galería histórica del Poder Ejecutivo federal. En él aparece Fox de pie, con la mano izquierda en el bolsillo y sin la banda presidencial, igual que la imagen de Ernesto Zedillo.
 
Pero cuatro años después de entregadas las obras, ni ése le pagó el guanajuatense a la artista. Tampoco Presidencia de la República erogó nada por esa obra, según confirmó ésta.
 
Aunque la autora rechazó revelar cuánto pidió por tal retrato, explicó en varias entrevistas con ella en aquel entonces, que una pieza suya en ese formato ronda los 20 mil dólares, alrededor de 200 mil pesos de entonces (hoy, 400 mil). De hecho, cotiza sus pinturas entre mil 500 y 30 mil dólares, y cobra 3 mil dólares más por cada personaje extra (o sea que aquel de Fox y Marta supondrían un costo de 23 mil dólares).
 
En su página oficial https://www.naticanada.com/gallery/personajes , Nati Cañada aparece en fotografías con Vicente Fox y también con Enrique Peña Nieto, cuando eran presidentes, junto con otras imágenes con personajes como Carlos Slim, Michael Jackson, el segundo hombre que pisó la Luna, Edwin, Buzz, Aldrin (ahora que se cumplieron 50 años de la hazaña), la realeza española o Gabriel García Márquez.

La pintora española posa junto al ex presidente Enrique Peña Nieto.

Se ignora si la artista española le cobró en su encuentro con Peña Nieto el cuadro de Fox.
 
NI COMO REGALOS LOS DECLARÓ
 
Respecto de los otros dos cuadros, Cañada aclaró que fueron obsequios suyos para Fox; uno de ellos, también con el guanajuatense solo, está en el rancho San Cristóbal del ex presidente, según una fotografía publicada por la revista Quién. La artista incluso pintó de gratis a Sari Bermúdez, entonces responsable de Conaculta, quien la presentó con su jefe.

Foto:Revista Quién

Sin embargo, como presidente, Fox jamás reportó esos “regalos”; tampoco lo hizo cuando, 13 días después de entregar el poder a Felipe Calderón, el flamante secretario de la Función Pública, poco después líder nacional panista y al arranque del gobierno de López Obrador, director del IMSS, Germán Martínez Cázares, estableció reglas para acabar con la corrupción ligada a la entrega de presentes a funcionarios públicos federales.

El 13 de diciembre de 2006, Martínez Cázares -el primer funcionario de alto nivel que 13 años después renunció al gabinete ampliado de López Obrador-, publicó en el Diario Oficial de la Federación el “Acuerdo por el que se establece el procedimiento para la recepción y disposición de obsequios, donativos y beneficios en general que reciban los servidores públicos”.
 
La norma limitó a diez salarios mínimos en el DF, alrededor de 505 pesos entonces, el valor de los regalos que puede aceptar un funcionario, incluido el Presidente. De ser obsequios los cuadros que recibió Fox de Cañada, el avalúo de éstos rebasaría por mucho el tope legal.
 
Antes de este acuerdo, la Ley Federal de Responsabilidades de los Servidores Públicos vigente desde 1982, en el artículo 47, fracción XV, ya establecía límites a la aceptación de regalos o dádivas, “para salvaguardar la legalidad, honradez, lealtad, imparcialidad y eficiencia” del funcionario.
 
NI MOURIÑO NI CALDERÓN
 
En la entrevista publicada en Milenio en octubre de 2007, Cañada recordaba que sólo vio en dos ocasiones a Fox y a su esposa: cuando le posaron y cuando les entregó los tres retratos aquel 2004. Aunque en esa plática no aclaró que sólo vendió al guanajuatense la obra de mayor tamaño y le regaló las otras.
 
En conversaciones posteriores, la artista española comentó a este reportero que no había podido cobrarle a Fox la obra encargada y vendida en los dos años que le restaban de presidente ni dos años después.
 
Durante cuatro años, el ex presidente y su mujer se le escabulleron a su retratista.
 
Cañada dio cuenta que en sus viajes posteriores a México tenía la esperanza de cobrar el retrato que se exhibe en Palacio; la última de las visitas la planeó para junio pasado.
 
Pero Fox nunca respondió sus requerimientos de pago, ni siquiera después de que el óleo se presentó a la prensa en 2007, ya durante el gobierno de Calderón.
 
La artista, quien ha retratado también a magnates mexicanos como Roberto González, de Grupo Maseca, y a Carlos Peralta, de IUSA, relató que buscó sin éxito contacto con Fox por medio de Omar Saavedra, quien fungía como secretario particular de Marta Sahagún.

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Incluso acudió a Los Pinos al arranque del sexenio de Felipe Calderón (2006-2012) a tratar de entrevistarse con Juan Camilo Mouriño, entonces jefe de la Oficina de la Presidencia, en espera de que el gobierno de Calderón saldara la deuda de Fox. Pero ni la recibió.
 
Mouriño, de origen español como Cañada, después fue secretario de Gobernación y murió poco después de la entrevista de este reportero con la pintora, cuando su avión se desplomó sobre la ciudad de México el 4 de noviembre de 2008, como le ocurrió años después a su sucesor en el cargo, José Francisco Blake Mora, cuyo helicóptero se vino abajo en Chalco.
 
(Dos secretarios de Gobernación muertos en percances aéreos durante el gobierno de Felipe Calderón. Dos.)
 
Pese a todo, Cañada señalaba entonces su afecto por el pueblo de México que siempre la ha tratado bien, y que sólo esperaba que el ex presidente le pagara su retrato.
 
Después de la última entrevista publicada se buscó sin éxito a la artista para saber si  ya le había pagado. Ya no ha sido posible localizarla.
 
EX PRESIDENTE SIN VERGÜENZA
 
No obstante el origen penoso del cuadro de Vicente Fox, el retrato se exhibe en un lugar de honor, sin que el ex presidente muestra ninguna vergüenza por ello, junto a los retratos de Carlos Salinas de Gortari, que pintó Augusto Escamilla, y de Ernesto Zedillo Ponce de León, obra de Santiago Carbonell, quien también pintó años después a Felipe Calderón para la misma galería y que según se difundió en su momento costó 754 mil pesos, que el hoy activista contra el gobierno de López Obrador sí le cargó a los impuestos de los mexicanos.
 
El 20 de agosto de 2007, se presentó la pintura del guanajuatense a la prensa. Sin embargo, en respuesta a una solicitud de información, Presidencia de la República reconoció a finales del 2007 que “recibió el retrato” de Fox desde febrero de 2004 y que desde el 24 de abril de 2007 ya lo tenía en exhibición.
 
También señaló que “no cuenta con información sobre el costo del retrato referido, en virtud de que no erogó recursos para la adquisición del mismo”. En consecuencia, declaró la inexistencia de la información. Además, dijo no haber hecho el avalúo de la obra, aunque durante la presidencia de Fox éste ordenó valuar todas las obras de arte en Palacio Nacional y Los Pinos. Bueno, las obras de arte…

Otro de los óleos que la artista española pintó para el ex presidente Fox luce actualmente en Palacio Nacional junto a los cuadros de otros mandatarios. Foto: http://palacionacional.gob.mx


 
Todo esto pese a que, contradictoriamente, en una respuesta a otra solicitud de información previa, fechada el 16 de agosto de 2006, la administración foxista anterior negó contar con registro alguno del retrato que hoy cuelga en el ala norte de la galería de Palacio, abierta en 1945 por Manuel Ávila Camacho para honrar a los mandatarios de la República.
 
Al menos Fox no cargó al erario el costo de su retrato, a diferencia de los casi 200 viajes que durante su sexenio hizo a San Francisco del Rincón, para pasar los fines de semana en su rancho, que según cálculos de Presidencia costaron al país casi 6 millones de pesos.
 
PRESIDENCIA DE RANCHO
 
Buena parte de su sexenio Vicente Fox ejerció la Presidencia de la República desde su rancho en Guanajuato.
 
Allá en San Cristóbal pasó alrededor de año y medio, sumados los fines de semana, días festivos o vacaciones en que abandonó la residencia oficial de Los Pinos para trasladarse con su cónyuge a San Francisco del Rincón, donde asistía a la misa dominical o visitaba a su madre.
 
Del 1 de diciembre de 2000 al 15 de febrero de 2006 hubo alrededor de 460 días de Presidencia bucólica, como documentó este reportero en una reportaje publicado en Milenio en 2007, a partir de datos proporcionados por Presidencia a partir de solicitudes de información. En 2005, el penúltimo año de su gobierno, por ejemplo, el gobernante batió récord y estuvo 107 días en su próspera granja. Su nostalgia campirana costó casi 6 millones de pesos al erario.
 
 
GOBIERNO VAQUERO
 
Aun contra las aspiraciones de su esposa, como presidente Fox insistía en que a partir del 1 de diciembre de 2006 volvería con Marta Sahagún “a cuidar vacas a su rancho”. Pero nunca se alejó de él: casi todos los fines de semana apenas se asomaba el viernes en Los Pinos -o aun el jueves-, “bajaba la cortina al changarro” y literalmente volaba a la hacienda familiar.
 
Según datos proporcionados por Presidencia en respuesta a solicitudes de información de este reportero en ese entonces, el jefe del Poder Ejecutivo federal se mudó en promedio tres veces por mes a San Cristóbal durante los 72 meses de su gobierno hasta 2006, salvo cuando alguno de sus 48 viajes al extranjero se empataba con sábados, domingos o fiestas.
 
Reportó que de diciembre de 2000 hasta el 15 de octubre de 2005 Fox viajó 188 veces a su pedazo de tierra, pero aclara que 79 fueron “en el contexto de giras de trabajo” a Guanajuato y estados tan lejanos como Quintana Roo, Chiapas, Oaxaca, Guerrero, Tabasco, Morelos, las Bajas Californias, Veracruz, Puebla, Nayarit, Jalisco, Colima, Coahuila, Chihuahua, Nuevo León, Durango, Zacatecas, San Luis Potosí, Michoacán, Tamaulipas, Sinaloa, Edomex, Aguascalientes y Querétaro.
 
Según las cuentas oficiales, las idas y vueltas del mandatario a su pueblo -que debieron implicar la movilización y pago de sueldos de buen número de hombres del Estado Mayor Presidencial, colaboradores y pilotos, además de gastos en la familia del guanajuatense y combustible para aeronaves y vehículos del Estado- costaron “en logística” al país 31 mil 87 pesos cada uno, “en promedio”, para sumar 5 millones 844 mil 470 pesos al 15 de octubre de 2006. Los Pinos rechazó entonces desglosar cuánto se erogó en recursos humanos, técnicos y económicos; alega reserva.
 
Presidencia refirió que las visitas a San Cristóbal significaron, entre diciembre de 2000 y febrero de 2006, 2 millones 889 mil 752 pesos por combustible de aeronaves y vehículos terrestres. Sólo en octubre de 2005 cuatro paseos quemaron 179 mil 125 pesos de los impuestos de los mexicanos. Y aunque las cuentas no cuadran con el gasto promedio diario, aclaró que el carburante ya está incluido en el costo por viaje.
 
SIN FRENO
 
Ninguna ley impide al Presidente viajar a su pueblo natal (dado el caso) o el gasto que eso ocasiona; tampoco establece vacaciones ni semana inglesa para el mandatario. Y  Fox aprovechó su libertad a placer.
 
A diferencia del Senado y la Cámara de Diputados, cuya reglamentación interna asegura que los legisladores provincianos cuenten con un número fijo de boletos de avión o de autobús al mes o tarjetas IAVE para el peaje de carreteras (beneficio del que gozó Fox cuando fue diputado federal), en el caso del jefe del Ejecutivo ninguna ley le impone restricciones, aunque el artículo 22 constitucional establezca a Ciudad de México como la sede oficial del Poder Ejecutivo federal.
 
A KIRCHNER SÍ LO CRITICABAN
 
Cuando Fox iba como presidente a su rancho en San Francisco del Rincón rechazaba responder a preguntas de los reporteros locales sobre temas de interés nacional o de su gobierno, con el pretexto de que está en sus descansos de fin de semana.
 
Una de las pocas veces que oficialmente se ha señalado que Fox sí estaba de gira de trabajo en su rancho fue para la reunión que tuvo con George W. Bush. La llamada Cumbre Marlboro –por el origen ranchero de ambos- tuvo lugar el 16 de febrero de 2001 y ni siquiera duró el fin de semana porque EU atacó por aire a Irak y Bush volvió a su país.
 
Para el encuentro, las calles, bardas y plaza de San Francisco del Rincón fueron remozadas, pintadas o asfaltadas, según reportó la prensa y Fox, presumió ante las cámaras las obras.
 
Fox no fue el único mandatario nostálgico por su provincia. Así eran el ranchero texano Bush y Néstor Kirchner, duramente criticado en Argentina por utilizar los aviones presidenciales para volar a Santa Cruz, a su residencia en El Calafate, en la Patagonia.

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