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¡Qué espectáculo…!

‘El Nuevo Papa’, la disputa por el poder

‘El Nuevo Papa’, la disputa por el poder

Hablar de una serie en la que no es la fe la que está en entredicho sino la manera en que los dirigentes religiosos se adueñan de una imagen, no debe ser fácil pues está en peligro hasta la integridad física de todos los involucrados.

Si hace un año El Joven Papa fue una llave que abrió la puerta del Vaticano para mostrar a un Pío XIII como un humano —que come, va al baño, fuma, bebe y le gustan las mujeres— y no solo en el papel del “Vicario de Cristo”, con la segunda entrega, El Nuevo Papa, aquellos que renegaron de la ópera rock Jesucristo Superestrella seguramente se darán golpes de pecho y buscarán la excomunión de todo el staff.

El domingo, Fox Premium estrenó esta segunda parte de la trama producida por HBO; es decir, hasta en ello se pueden ver las contradicciones, pero también que las dos empresas saben que esto es un negocio y mientras una gana en publicidad, la otra en la venta de derechos.

Pero regresando a la trama de El Nuevo Papa, la cual inicia con Pío XIII (Jude Law) en coma por lo que se debe buscar a un nuevo Sumo Pontífice para seguir bendiciendo desde el balcón de la Catedral de San Pedro a los fieles.

Ahí es donde inicia la vista estratégica para conseguir el puesto vacante y cómo la ambición por el traje blanco en el Cónclave es a morir, y si de plano se está a punto de perder hay que buscar opciones pero que sean las más débiles posibles.

Coreografías muy al estilo de intérpretes de pop van acompañadas de ciertos pensamientos de quienes aspiran a dirigir a la Iglesia católica, mientras que lo único que quienes están en la reunión de Cardenales para emitir su voto sólo piden, entre otras cosas, que el próximo Papa por lo menos crea en Dios.

Por supuesto que no debía faltar mostrar cómo un ladrillo puede cambiar la manera de dirigirse de un torpe y timorato personaje, igual que la venganza, aunque no sea buena consejera, si se convierte en la línea directa al poder.

Quienes vieron el trabajo de Jude Law en los primeros diez episodios saben que aquí no hay complacencias ni se busca quedar bien con una religión en específico, y ahora con John Malkovich como John Brannox, hay que estar preparados para seguir a un personaje, digamos, divino, al que podrán visitar Sharon Stone y Marilyn Manson.

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