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Críticas opositoras al Bando Anti Gentrificación de CDMX buscan construir leyenda negra contra regulación: experto

La publicación del Bando Uno de la jefa de Gobierno de Ciudad de México (CDMX), Clara Marina Brugada Molina, con acciones contra la gentrificación, tuvo una serie de críticas provenientes de opositores políticos. Sin embargo, desde la academia advierten que parte de las mismas son un intento de crear, una vez más, una «leyenda negra» de las regulaciones a los mercados en el sistema capitalista.

En entrevista, Vicente Moctezuma Mendoza, doctor en Antropología Social por el Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (Ciesas), fue cuestionando sobre señalamientos, como los del diputado local panista Diego Garrido, respecto a que la regulación de rentas atenta contra el derecho a la propiedad privada. Contestó que esos cuestionamientos pasan por alto que el mercado capitalista no puede funcionar sin regulaciones estatales porque tiende naturalmente a la producción de monopolios.

«Estas críticas que se están haciendo son críticas que no reconocen la naturaleza propia de los mercados, la necesidad de regulaciones de distintos tipos que hacen que su funcionamiento sea efectivo», explicó el también investigador del Instituto de Investigaciones Sociales (IIS) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM)

Abordado también sobre los dichos el excandidato presidencial priista Enrique de la Madrid, en torno a que otras políticas de desgentrificación han fracasado y provocado deterioro de los inmuebles, el especialista consideró que lo que se busca con esos discursos es crear una «Leyenda negra». Sostuvo que textos como el del hijo del expresidente Miguel de la Madrid Hurtado son parte de una mitología sobre los fracasos de cualquier regulación.

En específico, el antropólogo social consideró que la columna de opinión de dicho personaje no se sostiene, pues sí se pueden encontrar formas de regulación de la vivienda que permitan la conservación de los inmuebles y, paralelamente, limiten que determinados propietarios obtengan ganancias desmedidas, a partir del alquiler de su vivienda. Agregó que ambos son elementos distintos y una cosa no implica la otra. Subrayó que en París, Francia; Nueva York, Estados Unidos; y Barcelona, España, hay diferentes regulaciones vigentes al alquiler y plataformas de renta de corta estancia.

Al plantearle dichos de Alessandra Rojo de la Vega, alcaldesa de Cuauhtémoc, sobre que la solución a la gentrificación no está en intervenir zonas «prósperas» como el corredor Roma-Condesa, para llevar a más gente a vivir ahí, sino en replicar los modelos de esas colonias en otras demarcaciones, dijo no coincidir. Apuntó que con planteamientos como ese parecen estar defendiendo una ciudad segregada y excluyente, con enclaves de riqueza a los cuales no pueden acceder sectores populares.

«No considero que sea algo que se pueda defender. La ciudad en su inmensidad, riqueza de bienes públicos, culturales, educativos, urbanos de distintos tipos tiene que ser para todas y todos», pronunció.

Gentrificación es un proceso sumamente violento, recalca

Ante los dichos que hacen menos a la gentrificación y proponen a los desplazados solo irse a rentar a otros lugares «donde les alcance», Vicente Moctezuma recordó que el fenómeno implica el desplazamiento y la exclusión de cierta población de un lugar donde ha vivido. Comentó que estos son procesos sumamente violentos en lo afectivo, emocional, económico y social.

«Desgarran las biografías de la gente, los lugares donde se ha crecido, constituido la vida, se han tejido relaciones sociales con los vecinos, donde se han establecido memorias. (Los forzados a dejar) son lugares, además, que permiten cierta lógica en relación con la escuela de los niños, el trabajo y otros familiares a quienes se les visita y procura cotidianamente. Desarraigar a una persona de todo es algo terrible. Es algo que no quisiera tener que vivir», externó durante la entrevista.

A la par, señaló que la gentrificación produce una ciudad más desigual donde hay sectores de mayores ingresos que se concentran en áreas más privilegiadas de la ciudad, es decir, con mejores equipamientos de infraestructura urbana, como parques o espacios culturales y educativos. En tanto, indicó que esto se hace con la expulsión de la población que no puede pagar esos altos costos y que lo hacen a otras zonas donde, precisamente. los que tienen mejores ingresos no quieren vivir.

En ese sentido, concluyó diciendo que el fenómeno provoca una sociedad dividida en la cual los sectores populares viven en espacios marginales y precarios, lo cual es injusto.

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