Connect with us

Nación

«No tenemos por qué tomar a ciegas» lo que EU dice: Sheinbaum

Al reiterar que se trata de un tema de quién decide quién gobierna en México, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo sostuvo que su gobierno no tiene por qué tomar a ciegas lo que diga Estados Unidos.

En medio de la embestida desde Estados Unidos contra México, primero con la intervención de dos agentes de la CIA en un operativo en Chihuahua, con el consentimiento del gobierno de la panista María Eugenia Campos Galván, en una flagrante violación a la Constitución y a la Ley de Seguridad Nacional, y semanas después con la petición de detención inmediata con fines de extradición de 10 funcionarios y exfuncionarios sinaloenses, entre ellos el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya; el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil, y el senador Enrique Insunza, todos electos por ciudadanos, la mandataria federal afirmó que si hay responsabilidad de algún funcionario o gobernador que sea la Fiscalía General de la República (FGR) quien lo investigue en México.

Sheinbaum Pardo reiteró que es un asunto de soberanía nacional, de quién decide quién gobierne en México porque enfatizó que este es un hecho sin precedentes porque se trata de tres funcionarios mexicanos que estaban en funciones y fueron electos por los ciudadanos.

“Es la primera vez que es para un gobernador en funciones, para un presidente municipal en funciones, para un senador en funciones. Si hay responsabilidad, pues que lo investigue la Fiscalía General de la República, pero no tenemos por qué tomar a ciegas lo que se pide porque entonces, como lo dije, son ellos, después vienen otros gobernadores de cualquier partido y después vienen otros y después vienen otros y después vienen otros ¿y entonces quién decide en México? ¿El pueblo de México o el Departamento de Justicia de Estados Unidos? Es muy relevante”, expuso sobre el fondo de las peticiones de extradición.

En ese sentido, la presidenta aseguró que cuando haya denuncias y pruebas contra un servidor público, se actúa en consecuencia, se investiga y se procede, como se ha hecho ya en su gobierno con la detención de funcionarios, pero indicó que no se puede suponer que todo que pida el Departamento de Justicia de Estados Unidos se debe hacer porque el gobierno de México tiene derecho a dudar porque recordó que hay una larga historia de que los vecinos del norte al usado el tema del narcotráfico como pretexto injerencista como los señala el expresidente Miguel de la Madrid en su libro de memorias. Además, aseguró una vez más que actuaría de la misma manera, exigiendo pruebas, si el imputado fuera un gobernador de oposición, sin importar el partido, porque es un tema de soberanía.

“Suponer que todo lo que diga una oficina del Departamento de Justicia de Estados Unidos es verdad por el solo hecho de decirlo, pues entonces vamos a seguir pensando que es verdad todo lo que hagan y vamos a permitir que quien defina el futuro de México no sean los mexicanos, sino sea el exterior. Por eso dije: ‘no es un asunto de Sinaloa, es un asunto de soberanía. ¿Quién pone y quién quita? Lo he dicho desde hace ya más de un mes aquí, y también he dicho: ‘si fuera un gobernador de oposición en funciones, diríamos exactamente lo mismo’. No importa si fuera del PAN, del PRI, de Movimiento Ciudadano, si viniera de fuera del Departamento de Justicia una solicitud para alguno de ellos, diríamos: ‘¿dónde están las pruebas?’». aseguró.

Sin embargo, dijo que en la embestida de la derecha mexicana que está asociada con la derecha latinoamericana y de Estados Unidos, la narrativa que iniciaron es decir que hay una alianza del gobierno con el crimen organizado o que se quiere tapar a un funcionario, pero recordó que lo cierto es que la propia Fiscalía General de la República (FGR) inició una carpeta de investigación contra los 10 señalados, pero pese a eso prefiero no verlo y seguir con la misma narrativa como es el caso de los dichos de Jesús Silva Herzog Márquez, en una intervención de el programa La hora de Opinar de Televisa.

Sheinbaum Pardo recordó que la narrativa por sí misma contra ella, el expresidente Andrés Manuel López Obrador y la Cuarta Transformación no se sostiene porque mientras afirman que se dio un narcogobierno en el sexenio de su antecesor, la verdad es que se detuvieron a 84 mil 665 líderes de la delincuencia organizada de todos los grupos, entre ellos 39 más relevantes.

La presidenta recordó el caso del general Salvador Cienfuego, secretario de la Defensa Nacional con Enrique Peña Nieto que fue detenido en Estados Unidos por la CIA y que después se “demostró” que no había pruebas suficientes para detenerlo.

“Cuando ocurrió lo de Cienfuegos, lo del general Cienfuegos, que fue detenido en Estados Unidos por la DEA, el presidente López Obrador habló con el presidente Trump, lo dice ahí en su carta, y el presidente Trump dijo: ‘a ver, envíenle las pruebas a México y que se ha juzgado en México’. Se hizo público todo el expediente que venía del Departamento de Justicia de los Estados Unidos y se demostró con todo el expediente que no había ninguna prueba. Y aquí la Fiscalía General de la República dijo: ‘no hay pruebas’. Pero se hizo público, abierto a todo el pueblo de México. Ya tenemos un antecedente, y hay muchos otros antecedentes, muchos otros”, sostuvo sobre las acusaciones sin pruebas a mexicanos

Publicidad


Síguenos en Facebook

Publicidad

Recomendaciones