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La transformación de Sheinbaum: de rechazar la Guardia Nacional a arroparla y llamarla “cuerpo de paz”

Foto: Especial

La Guardia Nacional (GN) fue un proyecto que planteó el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) durante su campaña presidencial de 2018 como una posible solución a la violencia e inseguridad en el país. Esto como alternativa al uso de los integrantes de las Fuerzas Armadas para tareas de seguridad ciudadana.

Sin embargo, el pasado 6 de septiembre, López Obrador manifestó que cambió de opinión respecto al uso de las Fuerzas Armadas en tareas de seguridad pública, y justificó que estas acciones son necesarias dada la problemática de violencia que enfrenta el país.  Pero él no ha sido el único que ha cambiado de parecer ante temas de tal índole, puesto que la Jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, pasó a apoyar no solamente el traslado del mando de la Guardia Nacional a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), sino también la operación de dicha corporación en Ciudad de México.

En un inicio, Sheinbaum Pardo no creía que fuera necesaria la presencia en la ciudad del que ahora llama “cuerpo de paz”. Muestra de ello es que durante la presentación de su plan de seguridad para la ciudad, el 15 de noviembre de 2018, la mandataria morenista afirmó que la GN no era necesaria en la capital y detalló que tenía mayor prioridad fortalecer el salario de los policías. Sin embargo, López Obrador declaró el 24 de diciembre que el cuerpo de seguridad, como su nombre lo aclaraba, tendría presencia nacional.

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Tras la aprobación del Congreso de la Unión para la creación de la corporación sustituta de la Policía Federal, el titular del Ejecutivo federal describió que en un principio no se consideró que el cuerpo tuviera presencia en la CDMX, pero que se modificó esa visión ante el aumento de homicidios en el último año. Sheinbaum le dio la razón y el 29 de junio declaró que no era una decisión tomada “el día de ayer o hace una semana”, sino un trabajo ordenado desarrollado desde varios meses atrás que les permitió concluir que las alcaldías Gustavo A. Madero, Venustiano Carranza, Iztacalco, Iztapalapa, Tláhuac, Xochimilco, Tlalpan y Milpa Alta debían tener vigilancia por parte de la Guardia.

La institución de seguridad comenzó a operar al día siguiente. Los elementos que la incorporaban se desplegaron en 150 regiones, de las 32 entidades; en tanto, el primer rondín en la capital mexicana se hizo en la colonia Desarrollo Urbano Quetzalcóatl, en la alcaldía Iztapalapa, el cuatro de julio del 2019.

La Jefa de Gobierno, acompañada por la alcaldesa Clara Brugada, estuvo presente en aquella ocasión y mencionó que la operación de los elementos en la demarcación no se debía a una crisis de inseguridad, sino a la necesidad de reforzar a la Ciudad en sus partes limítrofes mediante los trabajos de grupos tácticos especiales. Además, la mandataria reconoció que habían entrado a la entidad grupos delincuenciales ligados con el narcotráfico, por lo que se requería la coordinación entre la GN y las instituciones de seguridad de la entidad federativa para hacerles frente.

Los uniformados recorrieron los límites entre Iztapalapa y Nezahualcóyotl con el propósito de disminuir los delitos en el área con mayores índices delictivos de la CDMX. La primera unidad contaba con 450 elementos, aunque gradualmente aumentaron hasta que se instalaron 2,700; sin embargo, esta llegada no sería más espectacular que su próxima aparición pública.

Durante el amanecer del 30 de julio del 2019, los capitalinos fueron sorprendidos al observar que la Guardia Nacional vigilaba con armas largas dentro de las instalaciones del Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro. Las autoridades comunicaron que la presencia de la Guardia Nacional en las instalaciones del STC era parte de la estrategia de fortalecimiento y procuración de la seguridad en la Ciudad de México.

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“Estas actividades se realizarán de forma itinerante en las estaciones, para la prevención y apoyo de las personas”, anunciaron; sin embargo, Sheinbaum luego precisó que su presencia no sería permanente en el Metro, sino que realizarían operativos en estaciones y ocasiones concretas.

Las autoridades comunicaron, entonces, que se esperaba que la presencia de la Guardia Nacional en todas las demarcaciones bajara la violencia en la capital para el año 2022. Sin embargo, ello fue la antesala al cambio total de visión, pues el 15 de diciembre del 2021 Claudia Sheinbaum confirmó que la institución comenzaría a operar en las 16 demarcaciones capitalinas, principalmente en zonas de “alta incidencia delictiva”, aunque descartó que la corporación fuera a sustituir a la Secretaría de Seguridad Ciudadana, debido a que existe un acuerdo general que le da el reconocimiento del Mando Único en el Secretario de Seguridad local.

La Jefa de Gobierno detalló ese mismo día, durante la instalación del Gabinete de Seguridad en Benito Juárez en el 2021, que se mantiene una fuerte colaboración con las otras dependencias de seguridad, y anunció que se busca la creación de cuarteles para los más de 10 mil elementos de la GN. Actualmente existen cuarteles en las alcaldías Gustavo A. Madero, Iztapalapa y Álvaro Obregón, aunque se planifica para que la institución cuente con 19 compañías, dos batallones y una unidad habitacional.

Sin embargo esta propuesta ha sido rechazada  por parte de los habitantes de las alcaldías Xochimilco y Azcapotzalco, quienes presentaron quejas ante la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México (CDHCM) para impedir la construcción, por vulnerar su derecho a la consulta y por la destrucción del medio ambiente que provocarían las obras.

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