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Nación

“El Tiburón”: El Chapo me ofreció 50 mdd, pero no los acepté

El Chapo, EPN, Lo Mochis
Twitter: @El_Universal_MX

La mañana del 8 de enero de 2016, El Tiburón, policía local de Los Mochis, Sinaloa, detuvo, arrestó y entregó a Joaquín Guzmán Loera, El Chapo, a autoridades federales, luego de una planeada investigación y un operativo eficaz.

Según el testimonio, El Tiburón y sus compañeros dieron alcance al auto robado en el que viajaban El Chapo y El Cholo, luego de que Guzmán Loera hubiera escapado a través de una alcantarilla junto con su guardia. Tal revelación la dio a conocer la Policía Federal en el contexto de su 90 aniversario.

Autoridades locales denunciaron el robo de un vehículo Ford Focus color rojo en el que supuestamente iba el narcotraficante.

«Del Focus se bajó primero el conductor, quien hizo contacto con el RT (responsable de turno), mientras que yo me paré del otro lado de la patrulla para darle cobertura. ‘Comandante, traigo al patrón, échenme la mano’, alcancé a escuchar que decía el conductor, lo que me pareció muy extraño”, indicó en entrevista, dada a conocer en el portal de la corporación, el policía.

Cuando El Tiburón bajó de la patrulla para secundar a su superior, se percató de que en el puesto del copiloto iba un hombre sucio, oloroso y fatigado con una arma entre las piernas, que por fortuna no disparó.

“Abrí la puerta y el pasajero se me quedó viendo: ‘¡Ah canijo, es El Chapo!’, pensé”.

“Échenme la mano”, le dijo El Chapo a El Tiburón. Sin embargo, el elemento no cedió y jaló a El Chapo con intención de sacarlo de la patrulla para arrestarlo.

“Lo jalé y empecé a caminar a la parte trasera de mi patrulla. Cuando iba llegando a la puerta le puse rápido las esposas”, detalló el policía.

Efectivamente, los arrestados esa mañana eran Joaquín Guzmán Loera, El Chapo, e Iván Gastélum Cruz, El Cholo, quienes a bordo del Ford Focus rojo intentaban salir de la ciudad, huyendo de un operativo. Afortunadamente, El Tiburón nunca perdió pista del operativo, del cual no estaba informado, y pudo lograr la captura del criminal.

“Recibimos vía radio la información sobre un reporte de robo de vehículo por parte del C4. A los diez minutos vi que venía el carro Focus rojo reportado», señala el agente.

El Tiburón metió a El Chapo a la patrulla e inmediatamente retornó el camino. Luego de pensar de todos los peligros que implicaba tener al narcotraficante en la parte trasera de la patrulla, El Tiburón no sabía qué hacer, pues si se adentraba en la ciudad, ésta podría estar monitoreada por células del cártel; si seguía el camino en el que iba El Chapo, podría haber aliados de Guzmán Loera esperando para disparar fuego. Al final, El Tiburón decidió quedarse a las afueras de la ciudad en un hotel de paso.

En el parador, El Chapo intentó sobornar al policía con unas supuestas empresas que radican en Los Mochis. Ante la negativa del agente, El Chapo aumentó la oferta a 50 millones de dólares “para que (el uniformado) no vuelva a trabajar en su vida”.

Esta fue la charla que sostuvieron, de acuerdo con el entrevistado, aquella mañana de enero de 2016.

Chapo: Ayúdeme y no va a volver a trabajar. Comandante, dígame qué quiere pero ya écheme la mano.

Policía: Ahorita vemos, ahorita platicamos de eso.

Chapo: Le ofrezco dos o tres empresas de aquí de Sinaloa; es más, le dejo 50 millones de dólares, para que no vuelva a trabajar nunca en su vida.

Policía: Ahorita, espérese. Ahorita vemos qué hacemos.

Chapo: Comandante, no se vale. Tanto huir y tanto dinero para que usted venga y me entregue. No se vale.

Policía: También entiéndeme, estoy haciendo mi trabajo. Nadie me dijo que ahí venía usted. Yo soy policía y estoy haciendo mi trabajo. No vaya a creer que alguien me avisó.

Chapo: No ya sé. Ese fue un atorón bien.

Policía: Ahí está. Nomás entiéndame que es mi trabajo.

Chapo: Está bien comandante.

Después de eso, el capo no volvió ni a hablar ni a ofrecerle nada al policía.

Ante la oferta, El Tiburón la rechazó y se mantuvo firme esperando a sus superiores en el hotel. La razón por la que no aceptó el soborno millonario de Guzmán Loera es sencilla: «aún con todo su dinero, lo vi sucio, mojado, venía del drenaje, maloliente (…), cincuenta millones de dólares que en mi vida me voy a gastar pero así me voy a ver huyendo», admite.

Al hotel arribaron policías federales, un helicóptero de la Marina y la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) con El Cholo. Tomaron a Joaquín Guzmán y de inmediato se inició el proceso.

Fue capturado el 8 de enero de 2016, después de casi 6 meses de su escape de la prisión de alta seguridad El Altiplano, en el Estado de México. El 19 de enero de 2017 fue extraditado a Estados Unidos donde enfrenta 11 cargos por los que podría ser sentenciado a cadena perpetua.

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