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«Estamos pagando los platos rotos de la UNAM»: aspirantes y padres narran frustración tras fallas en el examen de admisión en línea

Foto: Francisco Mendoza

El fracaso del control del examen en línea de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) ha tenido no solo un costo económico y de prestigio para la “Máxima Casa de Estudios”, sino también psicológico y hasta económico para los aspirantes, y sus familias. A continuación se presentan dos casos de jóvenes que afirman haberse esforzado y, aunque están dispuestos a hacer el “examen de control”, señalan las implicaciones que ha traído para ellos, así como lo que opinan sobre una mejor salida al problema.

“Sería injusto quedarme fuera ahora; la UNAM debe asumir su responsabilidad”

Luis David, aspirante a la carrera de Comunicación, contó para La Hoguera que él había visto que el «examen de control» se le había hecho a otras personas citadas porque las autoridades dudaban sobre si habían hecho alguna «trampa». Sin embargo, indicó que a él no le llegó esa notificación inicial, por lo que pensó que su lugar estaba asegurado al recibir su resultado de 109 puntos y la notificación de «seleccionado».

Sin embargo, indicó que posteriormente se anunció la suspensión de inscripción para alumnos que ingresaron por examen y el «examen de control» para más de 58 mil aspirantes.

“Yo más bien lo veo como un examen de selección otra vez, ¿no? Porque realmente si fuera de control pues nada más sería los que sí nos quedamos en las carreras y todo eso, ¿no? Pero es se me hace injusto que otra vez se haga un examen de selección cuando ya nos habíamos quedado”, mencionó.

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De repente, su padre lo interrumpió para también externar su sentir. Compartió que al enterarse que su hijo obtuvo 109 de 120 aciertos dio por hecho que había superado ampliamente el umbral de ingreso, pero se sorprendió al saber que fue el puntaje mínimo para este proceso de ingreso. Sin embargo, indicó que la noticia de que tendrá que hacer otro examen les rompió la ilusión. «Vamos hasta la Basílica a darle gracias [a la virgen de Guadalupe] y a la semana nos salen con estas chingaderas», expresó indignado.

Este indicó que su hijo ha empezado a estudiar y se ha propuesto ir por los 110 aciertos en el “examen de control». Sin embargo, criticó que la UNAM esté vertiendo la culpa al grueso de aspirantes diciendo que hicieron trampa, en vez de asumir la propia con la empresa contratada de las evaluaciones en línea por no tener los controles suficientes para evitar apoyos no permitidos a quienes presentaban la prueba.

Pero de los males, el menor. Destacó que al menos ellos son de la Ciudad de México (CDMX) y podrá llevar a su hijo a presentar el examen donde haga falta. Sin embargo, dijo que en recientes días se ha enterado de dos alumnas de excelencia en sus bachilleratos que tuvieron exámenes perfectos, pero provienen de Tabasco y Oaxaca. «¿Cómo le van a hacer ellas si no tienen dinero para venir a hacer el examen presencial de control?», agregó.

«Estamos pagando los platos rotos de la UNAM»

Selim es un joven de Veracruz que aspira a estudiar la licenciatura en Economía en la UNAM. Según relató a La Hoguera, se preparó durante nueve meses para presentar un examen y, después de tres meses de espera, recibió la notificación de que había sido admitido, tras obtener 100 de 120 puntos, en la universidad que deseaba para formarse.

«Entonces busqué un lugar para vivir aquí en CDMX. Creo que no hablo solo por mí mismo, sino por todos los foráneos que gastaron [ya] en rentas, pasajes, hospedajes. Todo ese dinero que gastamos nadie nos lo va a devolver [porque además] aquí tienes que dar mínimo dos meses para que te dejen rentar», expresó.

Selim dijo que él hará el «examen de control», pero si por algún motivo no logra refrendar su ingreso tendrá que regresar a su casa con un sentimiento de que su dinero y esfuerzo fueron en vano. Consideró que él demostró en el examen de admisión todo lo que dejó atrás para poder estudiar en esta escuela.

Cuestionado sobre cuál habría sido la mejor manera de proceder por parte de la UNAM ante la situación de anomalías en los resultados del examen de admisión, el entrevistado dijo que desde el inicio se sabía del riesgo de que hubiera quienes intentarían hacer trampa. Apuntó que hubo movilizaciones advirtiendo del riesgo que implicaba hacer la prueba vía internet en lugar de presencial.

«Tomaste una decisión. Okey, afronta las consecuencias. Tal vez entrarían muchos aspirantes que hicieron trampa, lo cual es algo deplorable, pero no es justo que por unos paguemos todos. Estamos pagando los platos rotos de la UNAM, estamos pagando lo que ellos hicieron. Entonces, por eso estoy en desacuerdo de que se vuelva a hacer otro ‘examen de control’, como lo llaman ellos, que es otro examen de admisión”, sentenció.

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